21.11.14

Le Carrito Boutique®: el inicio de "Moda Sobre Ruedas®"

Y bueno, ¿qué es Le Carrito Boutique®? Es un pequeño, pero muy lindo, espacio móvil pensado para la promoción y venta de diseño mexicano en accesorios y moda local. Lamentablemente por ser frontera, el consumo de productos mexicanos se vuelve un poco difícil pues estamos acostumbrados, y me incluyo, a hacer nuestras compras de moda y artículos de uso diario en Estados Unidos lo que implica un buen reto para este proyecto y lo hace aún más interesante. 

Probando, probando, 1, 2, 3…
Una vez terminada la restauración, exactamente el día que fue entregada la Westy, había que poner a Le Carrito Boutique® a prueba, y lo hicimos en un pequeño bazar familiar llamado Nuestro Pan de Cada Día, donde los habitantes de la zona, familiares y amigos visitan para intercambiar libros y comprar deliciosos postres mientras se toman un cafecito y disfrutan de la compañía. Este fue un buen ensayo para descubrir de qué manera acomodar los productos y hacerlos lucir y saber cuánto tiempo me llevaría esta actividad, debo decir que me llevó más de lo que imaginaba y hubiera deseado. Para la próxima aparición había que simplificar o llegar más temprano. 





El proyecto fue recibido con felicitaciones, muy buenos deseos, la apreciación de los productos y marcas ofrecidas y algunas compras. Fue un buen inicio para Le Carrito Boutique®, pero todavía quedaban detalles por afinar…

Ahora sí, a trabajar
Empezamos a trabajar formalmente el pasado fin de semana, 15 y 16 de noviembre, el lugar fue Foodgarden, un concepto muy interesante en el que diversos artesanos locales culinarios ofrecen su cocina en una serie de “pequeños puestecitos” además, los fines de semana, brindan un espacio extra para otros artesanos con productos que van desde accesorios hasta postres.

Nuestra primer anuncio para redes sociales



A la par de la primera aparición abrimos nuestra tienda en línea para aquellos que no están en la región, no tienen la oportunidad de visitarnos o quieren que su producto llegue hasta la puerta de su casa.




Hasta ahora, lo único que ha recibido el proyecto son amables comentarios, buenas vibras y muchas bendiciones lo que me emociona y anima a seguir trabajando y así, probablemente, poder contribuir un poquito al esfuerzo que a diario se hace por consumir lo hecho en México y comprar localPor lo pronto, este fin de semana estaremos nuevamente en Foodgarden. Si estás en la región ven a conocer este proyecto o si conoces a alguien por estos lados dile que venga a visitarnos :) 

Pues bien, esta es la historia de Le Carrito Boutique® y la odisea para hacerla rodar. Nos vemos pronto!!



14.11.14

De Westy a Le Carrito Boutique, una serie de eventos desafortunados (Parte 2)

Pensamos que lo siguiente sería un proceso más rápido. Los muebles fueron pintados mientras se arreglaba lo mecánico y el diseño del rótulo se trabajó antes del viaje del terror, así que solo era cuestión de una “manita de gato” a la carrocería, después a la tapicería para instalar los muebles y revestir algunas partes del interior, un poquito de piso laminado y ¡listo!, fácil. Pues no, la Westy estuvo en la tapicería más de seis meses y otros seis más con el carrocero, tres cuando salió del mecánico y otros tres cuando regresó de la tapicería, porque cada que cambiaba de mano regresaba con nuevos rayones y abolladuras.





Cuando llegó el momento de contactar a la empresa de rótulos nos topamos con otro inconveniente: opción A, la que considerábamos favorita por precio y calidad, estaba cambiando de giro, opción B ya no trabajaba rotulación vehicular, la opción C no quería dar comprobante y nada por escrito, muy sospechoso...




Sabíamos que no iba a ser fácil, que comprar un auto clásico, porque no le voy a decir viejo, traería sus consecuencias y más porque deseaba conservarlo lo más original posible, pero también sabíamos que los resultados iban a ser únicos y ningún auto nuevo nos iba a dar la personalidad y el concepto que buscaba por lo tanto hicimos “de tripas corazón” y hoy tengo el espacio para mi tiendita exactamente como lo imaginé. Todos aquellos eventos desafortunados, al final, valieron la pena.


12.11.14

De Westy a Le Carrito Boutique, una serie de eventos desafortunados (Parte 1)

Todo empezó en 2011 con un episodio de un programa llamado Fashion Hunters, donde visitaron una curiosa e innovadora boutique montada en un camión tipo lonchera, de esos que vende tacos de pescado, flautas u otro antojito. La idea me pareció original y divertida, el furor de los food trucks apenas comenzaba, sonaba práctica y posiblemente económica, por aquello de ahorrar en renta, luz y otros detalles que implica estar en un local establecido, además la ventaja de poder llevar el producto a diferentes zonas de la ciudad. Sonaba bien, sonaba prometedor y fue el Styleliner el que sembró la idea y empezó todo:


En cuanto vi aquel episodio supe que quería hacer algo parecido. Pero ¿por dónde empezar? Mi primera preocupación fue cómo iba a manejar un vehículo de semejante tamaño, acostumbrada a manejar autos pequeños. Ya me había hecho a la idea de que tendría que aprender a mover y, aun más preocupante, a estacionar un camión cuando mi esposo encontró el auto perfecto para este proyecto: una Volkswagen Westfalia.




Sí, parecía perfecta. Con el tamaño ideal para no temer manejarla, muebles interiores que funcionan igualmente para guardar como para exhibir mercancía, espacio suficiente para estar dos personas paradas cómodamente en su interior y poder dar un trato personalizado, motor en excelente estado pues los dueños anteriores disfrutaron en ella varias vacaciones y viajes a la Baja...



  
Empecé a trabajar en ideas de diseño, buscando como modernizar su interior respetando su estructura y mobiliario original; investigando aquí, cotizando allá y en el ínter paseando en la camioneta para probarla y acostumbrarnos a ella. Sería el ultimo paseo antes de empezar con la remodelación, porque una vez que estuviera lista, los viajes se limitarían a trabajo. No había duda, parecía perfecta hasta que cambió de dueño, hasta que llegó a nosotros. 
 

Decidimos viajar a Universal Studios; de ida fue un viaje fluido, divertido pero el regreso fue de terror ya que se averió la transmisión al salir de Los Ángeles, regresamos con mucho trabajo y "en segunda" en un transmisión manual lo recuerdo bien, fue Día del Padre y el inicio de otros sucesos desafortunados.

Después de la transmisión siguió la “computadora”, no se nada de mecánica pero la Westy, como le decimos de cariño, no prendió por más de seis meses, fue una frustración compartida entre el mecánico, que no sabía por qué no podía hacerla funcionar cuando él mismo había diseñado y armado el motor, y nosotros que simplemente no veíamos el momento, solo veíamos como la alcancía se iba vaciando… 

Por fin prendió, lo mecánico estaba listo, ahora tocaba el turno a lo estético:  carrocería, tapicería y rotulación; estaba cada vez más cerca su lanzamiento, o al menos eso creíamos…


Hasta aquí la dejamos. Nos encontramos el viernes para seguir contándote esta serie de eventos desafortunados pero con final feliz.