22.5.12

Diamantes para el desayuno, comida y cena




Marilyn Monroe los llamó los mejores amigos de una mujer (“Diamonds are a girl’s best friend”), la joyería De Beers dice que un diamante es para siempre (“A Diamond is forever”) y Audrey Hepburn, en su personaje de Holly Golightly, desayunaba frente al aparador de Tiffany’s admirándolos (Breakfast at Tiffany’s, 1961). Los significados que tienen estas piedras, en conjunto o solitario, son de compromiso, estatus e incluso amor. Pero ¿en qué momento empezó nuestra fascinación con los Diamantes? Pues aquí te voy a contar: 




Durante el Renacimiento y antes del siglo XVII, las perlas eran “El” símbolo de estatus, riqueza y belleza, incluso las esmeraldas, los rubíes y zafiros tenían mejor reputación que los diamantes, pero al ser coronado Luis XIV, El Rey Sol, todo cambió. 

Luis XIV tenía una exagerada pasión por los diamantes pues creía que esta piedra era el símbolo perfecto de poder, rango e influencia, y fue ésta misma pasión la que provocó varios cambios. En primer lugar referente al corte, pues antes los diamantes eran utilizados mayormente en su estado puro o con cortes rudimentarios, y fue él  quien fomentó a los joyeros a experimentar con cortes y facetas para hacerlos brillar; cambió, hasta cierto punto, el significado de las perlas pues al llegar al trono sólo las utilizó como joyas de luto (posiblemente aquí está el origen de la creencia que las perlas, usadas en ciertas ocasiones especiales como bodas, representan lágrimas) y cambió el oficio del joyero para siempre: en Francia, antes de su reinado, los bijoutiers eran los artesanos encargados de trabajar los metales y las piedras preciosas, una vez que fue coronado el Rey Sol, los diamantes se pusieron de moda entre la nobleza y la corte, y los joyeros de la época empezaron a revolucionar la joyería creando verdaderas obras de arte con diamantes, como gema principal, y otras piedras preciosas. A estos artistas de la joyería se les dio el nombre de joailliers

Hoy en día las joailleries se encuentran en la Place Vendôme en Paris, ¿les suena Cartier, Van Cleef & Arpels y Boucheron? O ¿qué tal Tiffany’s & Co. y Harry Winston? Ellos son los únicos anglosajones cuyo trabajo los coloca en esta categoría tan especial y exclusiva.

Pero volvamos al Rey Sol. Su fascinación con los diamantes lo llevó a adquirir una pieza que “tenía” un pasado oscuro y que durante siglos conservó una historia sombría –pues se creía estaba maldita- hoy en día es conocido como el Diamante Hope y está en exposición en el Museo Smithsonian de Historia Natural en Washington EU y fue la inspiración para el collar que utilizó el personaje Rose DeWitt  Bukater (Kate Winslet) en la película Titanic, 1997. 


El peculiar diamante azul en corte similar a un corazón y de 69 kilates, fue la gema mejor conocida en Europa durante el reinado de Luis XIV y fue el sello característico de su reino entre las joyas de la corona.

Tras la Revolución Francesa, las joyas de la corona fueron robadas y con ellas desapareció el famoso diamante azul, el cual resurge 20 años más tarde en Inglaterra ahora con 24 kilates menos y en forma oval. Después de varios propietarios, entre ellos por el que esta pieza lleva su nombre, Henry Philip Hope, y aparentes desenlaces fatídicos, el diamante azul llega a manos de Harry Winston en 1958 quien finalmente lo dona a la Institución Smithsonian.

Puedes conocer más sobre la maldición del Diamante Hope en la página del canal del  Museo Smithsonian (dale click aquí)

Ahora ya sabes que la obsesión de la sociedad por los diamantes es culpa del Luis XIV y de una moda muy efectiva impuesta por el, y ni el intento de Mademoiselle Chanel por regresar las perlas pudo cambiarla pues, pudieron ser nuevamente populares durante los 20s, pero nunca regresaron al lugar privilegiado que gozaron antes del Rey Sol y que hoy corresponde solo a los brillantes.




Imágenes y más información:
http://www.mnh.si.edu/
http://www.smithsonianchannel.com/
Joan DeJean. The Essence of Style: How the French Invented High Fashion, Fine Food, Chic Cafes, Style, Sophistication, and Glamour. Free Press, 2006.




1 comentario:

  1. Woow que interesante recorrido por la historia de los Diamantes.! =)
    Saludos

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