11.5.12

Viernes de cine: Adios al anonimato...


Como les platiqué soy cinera de corazón (si no me creen den click aquí ;) y me sumerjo en sus historias no una o dos, sino varias veces a la semana, ya sea en las salas de cine o en la comodidad de mi casa pero eso sí, siempre con palomitas o cualquier otra botana para acompañarla. Para muchos, el fin de semana es perfecto para disfrutar una película, cuando no hay nada mejor que hacer o simplemente se quiere un viernes, sábado o domingo tranquilo.

Entonces, los viernes en este espacio serán de cine... iYeeeeeiii!!! Con recomendaciones de cintas con buen vestuario, estilacho, algo de historia de la indumentaria, y trataré por supuesto, que tengan sustancia y buenas actuaciones pero si no, no me juzguen porque recuerden, no discrimino y a todas trato de encontrarles el lado bueno, aunque hay unas películas que, como decimos, ni cómo ayudarlas

Suficiente introducción, vayamos al grano. Para hoy escogí una película que desde que vi el trailer captó mi atención, no solo por la originalidad del tema, pues no se había hecho antes en cine, sino por las imágenes que acompañan ese par de minutos: historia, acción, intriga, vestuario increíble y Shakespeare!!! La película para este fin es Anónimo (Anonymous, 2011):




Mi favorita para que ganara el Oscar al mejor vestuario este año, ni modo nos ganó El Artista, película que me encanta pero platicaremos de ella en otra ocasión. Las películas históricas siempre han estado entre mis predilectas y las situadas en el Renacimiento tienen un especial encanto. Hacer una representación casi perfecta de escenarios, ambiente, modos de vida y vestuario con todo y sus técnicas artesanales de construcción me parece admirable y hace valer mucho la pena pasar dos o más horas frente a la pantalla.

No quiero contar mucho sobre la trama para aquellos que no la han visto por lo que me voy a limitar a decirles que la historia se desarrolla en la Inglaterra Tudor durante los últimos años del reinado de Elizabeth I y cuestiona la posibilidad de que William Shakespeare no haya sido el gran dramaturgo sino sólo un oportunista y un fraude...

En cuestión de vestuario, a cargo de la diseñadora, Lisy Christl, podemos destacar las  marcadas diferencias entre la indumentaria de los comunes o clase baja con sus prendas, que mas bien parecen harapos, en textiles crudos, rugosos y en tonalidades "lodosas" en comparación con la moda de la nobleza y sus siluetas horizontales envueltas en sedas, terciopelos y brocados con colores que recuerdan a metales y piedras preciosas; la delicadeza del encaje, almidonado y envarillado, en display en todo su esplendor alrededor de los cuellos de los nobles y su gorguera; o las diminutas cinturas llevadas por las mujeres de alcurnia de la época, creadas por los corsés y el verdugado con sus aros de hueso de ballena y claro, sin olvidar los a veces cómicos greguescos que contrastan con la búsqueda de mostrar virilidad, de forma errónea, con los acolchados en hombros y pecho y, la nada sugerente, bragueta.

Esta cinta es una muy buena referencia para el vestuario de esta época, su historia me mantuvo bastante entretenida y al finalizar me dejó con muy buen sabor de boca. Si ya la viste o tienes la oportunidad de verla este fin de semana, porfas cuéntame qué te pareció y si eres como yo, éstas también te van a gustar, pertenecen al mismo periodo y su vestuario es igualmente increíble. Buen fin!!!


Shakespeare in love, 1998
Elizabeth, 1998
La Reina Margot, 1994



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