19.6.12

Para esos ojazos...


En las primeras décadas del siglo XX un gran descubrimiento en Oriente provocó que las mujeres coloreáramos el contorno de nuestros ojos para acentuarlos o modificarlos. A partir de entonces, el delineador y las sombras de ojos llegaron para quedarse pues continúan en nuestra rutina diaria de maquillaje solo evolucionando para adaptarse a la moda y a las preferencias de la época.  Esta es su historia:



El delineador tiene su origen en Mesopotamia y Egipto, los primeros registros de su uso en estas culturas datan de 10 mil años AC. Hecho de kohl (polvo a base de hollín, sulfuro de antimonio y plomo entre otros ingredientes) o polvo de malaquita verde, los egipcios -tanto hombres como mujeres- pintaban el contorno de sus ojos porque creían que literalmente los hacía más grandes, pero además creían que ésta práctica tenía efectos funcionales y connotaciones simbólicas y religiosas; además utilizaban el delineador como protección de los fuerte rayos del sol, así como los jugadores de fútbol americano se colocan las líneas negras debajo de sus ojos para absorber la luz, también les servía como repelente para las moscas, pero igualmente sombreaban sus ojos en honor al dios Horus ya que creían que funcionaba como un fuerte amuleto protegiéndolos del mal de ojo.


Es en la década de los 20s cuando se descubre la tumba de Tutankhamon y viajan a Occidente infinidad de tendencias inspiradas en este descubrimiento. Prendas y sus estampados, calzado y joyería empiezan a poseer rasgos egipcios, también las mujeres, ahora ya despojadas del incómodo corsé y con una nueva actitud gracias al acercamiento de igualdad de sexos, comienzan a pintar sus ojos para imitar a las exóticas mujeres egipcias y a la más famosa de sus reinas Cleopatra con todo y su peluca en melena; es posible que esto haya contribuido a que look vamp se popularizara de forma más general durante la época. 


En las décadas de guerra, los 40s y postguerra los 50s, el delineador se suavizó al grado de ser austero, en cambio, encontró un nuevo lugar: la parte posterior de las piernas de las mujeres para simular las costuras de las falsas medias de seda o nylon que en esos tiempos eran utilizadas para fabricar paracaídas y otros objetos de guerra.

El famoso ojo de gatito con su línea fuera del contorno natural del ojo y ligeramente inclinada su punta hacia arriba aparece en los 60s junto con el delineador líquido; ahora el maquillaje de ojos se vuelve gráfico para denotar juventud y estar a la par con las tendencias pop y op art de la época. Recordemos los grandes ojos de Twiggy o Mary Quant o, en contraste, las miradas sexys de Brigitte Bardot o Sophia Loren.

Después de un descanso del maquillaje de ojos y el delineador durante los 70s regresa en la siguiente década en los ojos de la incomparable Madonna, fue ella quien transformó el maquillaje de los 80s haciéndolo colorido e irreverente y volviendo a poner en el mapa el delineador para ya no dejarlo descansar.

Hoy lo usamos en todas sus formas: líquido, en gel y en lápiz; en colores tradicionales como el negro y el café pero también en morado, azul o verde; afuera o adentro del ojo, de gatito o al estilo Amy Winehouse.

En lo personal, utilizo con mayor frecuencia el delineador adentro del ojo como mi mamá lo hacía mientras yo la observaba maquillarse y resaltar sus ojazos tapatíos, ahora hago lo mismo esperando que mis ojos se vean parecidos a los de ella. El famoso cat eye logrado con el delineador líquido me gusta mucho pero le tengo respeto porque su precisión y mi pulso de maraquera no combinan. Pero sigo practicando. Y tú, ¿cómo usas el delineador ?

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